Características de los ecosistemas

Un ecosistema es un área delimitada donde interactúan un conjunto de componentes vivos y no vivos, intercambiando materia y energía. Está compuesto por plantas, animales, otros organismos y su ambiente físico. Los ecosistemas tienen algunas características comunes: se forman con factores bióticos y abióticos, estableciéndose interrelaciones profundas entre ellos; pueden ser terrestres, acuáticos o mixtos; pueden ser naturales o artificiales; en una gran cantidad de ecosistemas se presenta una alta biodiversidad; su fuente principal de energía es la proveniente de la radiación solar; son sistemas complejos y pueden ser alterados, tanto de forma natural (catástrofes) como de forma artificial, por el ser humano.

Ecuador es un país rico y muy diverso en cuanto a sus ecosistemas y se divide en cuatro regiones: la región insular, la región litoral, la región interandina y la región amazónica. Entre estas regiones se puede encontrar diferentes tipos de ecosistemas terrestres y acuáticos.

Algunos de los ecosistemas terrestres del Ecuador son: Páramos, Matorral Seco de la Costa, Bosque Deciduo de la Costa, Bosque húmedo Tropical del Chocó, Bosque Piemontano Occidental, Bosque Montano Occidental, Matorral Interandino, Bosque Montano Oriental, Bosque Piemontano Oriental y Bosque Húmedo Tropical Amazónico.

Algunos de los ecosistemas acuáticos del Ecuador son: Islas e islotes, Arrecifes, Bancos aluviales, Plataformas continentales de fondo suave, Plataformas continentales de fondo duro, Taludes continentales, Cañones submarinos, Planicies abisales, Cordilleras submarinas y Fosas oceánicas.

La alimentación en los ecosistemas

La alimentación en los ecosistemas se basa en la transferencia de energía y materia a través de las cadenas y redes alimentarias. Los organismos en la naturaleza se dividen en tres grupos según cómo obtienen los alimentos: **productores**, **consumidores** y **descomponedores**. Los productores, como las plantas, transforman materia inorgánica en orgánica gracias a una fuente de energía, como la luz solar. Los consumidores se alimentan de los organismos productores para obtener la materia orgánica y la energía que necesitan para su desarrollo y supervivencia. Los descomponedores devuelven los materiales al suelo y al aire para reiniciar el ciclo. Los tres grupos se interrelacionan en las cadenas y redes alimentarias y dependen unos de otros para sobrevivir.